Editorial
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Número 28. Otoño 2007 Nuevo curso,
nuevas esperanzas
“De nuestra
sinceridad,
mano izquierda y
capacidad para ponernos
en el lugar de
nuestros hijos dependerá
el modo en que
ellos van a convivir
con la realidad compleja
del abandono y
la fantasía sobre unos
padres que en algún
lugar más o menos
remoto les dieron
vida. Un asunto difícil
y que puede causar
mucha ansiedad en
mayores y pequeños”
Otoño, vuelta al cole, vuelta al trabajo. Algunos de nuestros niños
tendrán que afrontar la aventura de iniciar las clases por primera
vez. Recuerdo a una niña recién llegada de China -ya algo mayor-, que no
aceptó entrar en el aula hasta que se convenció de que en el centro no había
camas. ¿Qué imágenes pasarían por su mente?
Es importante que los pequeños tengan tiempo para adaptarse a una
situación nueva y tenemos que ayudarles a conseguirlo. En este ejemplar
de Niños de Hoy os damos las claves para que esa integración escolar de la
niña, el niño adoptado, sea lo más fácil y placentera posible. Y para quienes
ya están asentados en la vida escolar, otro interesante artículo: como
aficionarles a la lectura, la base fundamental para un buen aprendizaje y
para obtener muchas satisfacciones.
Os hablamos también de cómo enfocar a “los otros”, a los padres biológicos
de nuestros hijos, siempre presentes en mayor o menor medida
según la edad, pero que, no nos engañemos, forman parte de sus vidas y
de las nuestras. De nuestra sinceridad, mano izquierda y capacidad para
ponernos en el lugar de nuestros hijos dependerá el modo en que ellos van
a convivir con la realidad compleja del abandono y la fantasía sobre unos
padres que en algún lugar más o menos remoto les dieron vida. Un asunto
difícil y que puede causar mucha ansiedad en mayores y pequeños.
Otro motivo de ansiedad, esta vez para quienes se encuentran en el
agridulce momento de la espera de adopción, es la posible caducidad de
su Certificado de Idoneidad ante los retrasos en el proceso. Hemos hablado
con los departamentos de adopción de las distintas Comunidades Autónomas
para saber de que manera se renueva. Aunque ese trámite, como otros
aspectos se verá modificado, es de esperar que con carácter común para
todos y dotado de mayor agilidad, cuando el proyecto de ley de adopción
que se empieza a debatir ahora en el Parlamento, vea por fin la luz con las
bendiciones de todos los grupos. Es otra de las expectativas para este nuevo
curso. Del resultado de estas enmiendas deliberaciones y de su aprobación
final, dependerá el futuro de muchos niños que esperan y muchas familias
que desean hacerles sus hijos. El otoño trae pues nuevas posibilidades de
retomar las cosas y de llevarlas a la práctica. En ese aspecto, veremos nuevos
horizontes en adopción. Podremos, por ejemplo, contemplar Vietnam
como un nuevo país de adopción para las familias españolas.
Empecemos por tanto el curso con esperanza y energía renovadas. Las
sonrisas de nuestros hijos, los que ya están aquí y los que nos aguardan, nos
dan la fuerza suficiente para abordar la labor.
Blanca Rudilla
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