Editorial
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Número 18. Otoño 2005 El nuevo curso
No hay más que leer
en estas mismas
páginas la refrescantes
opiniones de las niñas
aragonesas de origen
chino que hablan de su
calidad de adoptadas
con un desparpajo y una
naturalidad que para sí
quisieran o quisiéramos
muchos mayores con
dudas metafísicas.
El otoño empieza como siempre con un nuevo curso escolar, un acontecimiento
no por cotidiano menos importante para millares de familias
en nuestro país. Y en especial para aquellos padres cuyos hijos adoptados
tienen que integrarse en un colegio nuevo en muchas ocasiones con un
idioma diferente, nuevas normas a conocer y comprender y en el seno de un
grupo de compañeros con rasgos físicos distintos. Por eso hemos querido dedicar
el tema central de Niños de Hoy al proceso que tantos niños adoptados
viven en este otoño.
Del mismo modo que hemos abierto nuestras páginas a los expertos en
el desgraciado tema de acoso escolar porque consideramos que hay que abrir
los ojos y poner las bases para prevenir, y tratar lo que puede convertirse en
una auténtica lacra social. Deberíamos reflexionar sobre nuestro papel de educadores
y sobre las actitudes que nosotros mismos somos capaces de transmitir
a nuestros hijos. Quizás tendríamos que ser capaces de ejercitar más el
control que muchas veces a nuestros propios niños exigimos y fomentar nuestra
propia amabilidad, generosidad y capacidad de disculpar -y pedir disculpas-
a los otros así como de dar rienda suelta a nuestra capacidad (en ocasiones
dormida), de ponernos en el lugar del vecino de enfrente, para dar
ejemplo de respeto a los pequeños que nos miran como una guía a seguir.
Menos mal que, pese a nosotros mismos, los niños van siempre por delante.
No hay más que leer en estas mismas páginas las refrescantes opiniones de
las niñas aragonesas de origen chino que hablan de su calidad de adoptadas
con un desparpajo y una naturalidad que para sí quisieran o quisiéramos muchos
mayores con dudas metafísicas.Creo que esa frescura y esa profundidad
tan simple debería servir como recordatorio para muchos implicados en los
procesos administrativos de adopción, para que tomen conciencia de que detrás
de la burocracia, hay una realidad más clara y más urgente.
Blanca Rudilla
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